jueves, 14 de febrero de 2013

DUELAS TOSTADAS

La madera que se usa para la elaboración de barricas es de roble. El roble cumple con todos los requisitos para elaborar vinos de calidad, ya que sus características conjugan perfectamente con las características del vino, ensamblando y potenciando sus aromas y su sensación en boca. Además, la robustez y estanqueidad de la madera de roble permiten que su uso sea óptimo para el trabajo en bodega y el apilado de las mismas.
La capacidad de las barricas varía entre las distintas zonas de producción, aunque sean las de 225 litros las más comúnmente usadas. Es diferenciada la zona de Jerez, donde su capacidad es de 600 litros y se denominan Botas. Hay una clasificación básica según la procedencia del roble: francés o americano. Cada uno de ellos aporta características diferentes a los vinos. Una vez ha concluido la vendimia y los vinos están listos para su entrada en barrica, es el momento de decidir qué tipo de madera ensamblará mejor con cada uno de ellos. ¿La americana o la francesa?, pero dentro de esta primera división también es importante la tonelería que elabora la barrica, ya que la madera de la que se abastece cada una procede de diferentes bosques de EEUU o de Francia con sus peculiaridades. También se clasifican por el grosor de sus duelas, el grado de tostado, el método de fabricación,… El trabajo en bodega con las barricas es tan complejo como gratificante, ya que el vino en contacto con la madera de roble, modifica sus características potenciando todas sus cualidades.